Bienvenidos al centro concertado

Juan Pablo II – Sagrada Familia Corvera de Asturias

Bienvenidos al centro concertado

Juan Pablo II – María Milagrosa (La Palma)

Oferta educativa integral

Somos un Centro de Educación Infantil católico de enseñanza desde 4 meses hasta los 6 años. Concertado en Segundo Ciclo de Educación Infantil (3 a 6 años) y Subvencionado parcialmente por el Principado de Asturias en Primer Ciclo de Educación Infantil (4 meses a 2 años).

El Centro cuenta también con un departamento de orientación y psicopedagógico que atiende a los alumnos con necesidades educativas especiales

Subvencionado por:

Educación
personalizada

Cada alumno precisa una atención a la medida de sus necesidades que le ayude a conocerse, trabajar las virtudes y potenciar sus talentos, respetando los diferentes estilos de aprendizaje.

Educación
mixta

Atendemos a la diferencia: Varón y mujer tenemos modos diversos de vivir una idéntica y única dignidad personal.

Excelencia
educativa

La excelencia educativa se mide por la calidad de quienes la imparten. Para ello se requiere vocación, compromiso y cualificación.

Clases de Inglés
desde los 3 años

Nuestros valores

Educar en virtudes

En nuestro proyecto educativo partimos de una antropología cristiana: educar bien es, por tanto, formar buenas personas, formar buenos cristianos.
Además, tenemos una fuerte vocación de verdadero servicio a la sociedad.

Estamos convencidos de que sólo educando para el servicio conseguiremos dar la mejor educación, la educación que lleva al mayor bien de cada uno de nuestros alumnos.

Últimas

Noticias del colegio

Nuestra filosofía

Educar en la Verdad para ser libres

El Colegio Juan Pablo II María Milagrosa es obra de la Fundación EDUCATIO SERVANDA.

Queremos servir de vehículo material para la promoción entre los jóvenes de una educación confesional, conforme a los principios y valores propios de la doctrina de la Iglesia Católica.

Accesos rápidos

Calendario
escolar

Menú
comedor

Actividades
extraescolares

La escuela debe formar al hombre y no informarle simplemente; debe contribuir a elevarlo, debe hacerlo crecer en el orden del ser.

— Juan Pablo II —